
¿Qué efecto tendrá el aumento del salario mínimo en la mano de obra y los costos de construcción de vivienda en 2026?
El alza del salario mínimo para 2026 tendría efectos directos sobre la mano de obra y los costos de construcción de vivienda en Colombia, con impactos que ya se reflejan en los proyectos que se entregarán en los próximos años.
Este fenómeno está asociado a la forma en que se fijan los precios de la vivienda nueva. En las ventas sobre planos, una práctica común es establecer los valores en salarios mínimos, como un mecanismo para compensar el aumento de los costos de construcción a lo largo del tiempo.
Dado que los proyectos inmobiliarios pueden tardar varios años en entregarse, las constructoras recurren a esta fórmula para cubrir el encarecimiento de la mano de obra y los materiales.
¿Qué dice el sector construcción?
La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) advirtió que el incremento del salario mínimo para 2026 podría elevar hasta en un 10 % el precio de la vivienda de interés social en el país.
Según el gremio, esta medida rompe el principio de concertación social y genera riesgos relevantes para:
La estabilidad de precios.
La asequibilidad de la vivienda, especialmente la VIS.
Salario mínimo e indexación de costos
De acuerdo con el gremio, el aumento del salario mínimo está desalineado de la inflación y de la evolución de la productividad, lo que introduce presiones inflacionarias adicionales en la economía. Camacol explicó que el salario mínimo funciona como una variable de indexación para múltiples componentes, entre ellos:
- Tarifas y servicios.
- Sanciones.
- Costos de seguridad social y salud.
- Precios de vivienda.
Esta relación hace que cualquier ajuste significativo del salario mínimo tenga un efecto amplificado sobre distintos sectores, siendo la vivienda uno de los más sensibles.
¿Qué efectos tiene en la mano de obra y la construcción?
El impacto del aumento salarial será inmediato en los costos de construcción. El mayor valor del salario mínimo incrementa de forma directa el costo de la mano de obra, que representa cerca del 25 % de los costos directos de una obra, dice la entidad. A esto se suman efectos indirectos sobre:
- Insumos.
- Transporte.
- Servicios asociados a la actividad constructora.
Según estimaciones preliminares del gremio, este choque de costos podría generar un aumento cercano al 4% en los costos totales de construcción, presión que termina trasladándose al precio final de la vivienda.
